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sábado, 13 de octubre de 2018

Lo que se ve y no se atisba



Lo que se ve y no se atisba




Hay gente que huye tomando un avión 

           yo prefiero quedarme tomado de tu mano



Otros necesitan una mansión para ser felices 

           tu corazón me es más que suficiente



Muchos se entregan por raciones 

           yo soy indivisible para ti



Unos hacen de su vida un coctel 

           yo con tu néctar aleteo a tu favor



Existen quienes se desviven por un bien 

           yo vivo y resucito en tu boca



Algunos esperan la salida del sol 

           yo corro por el brillo de tu sonrisa



Algunos recurren a conciertos 

           yo brinco con el arribo de tu voz



Hay quienes demandan ser idolatrados 

           sólo tus ojos en mí avivan mi alma



Mientras telescopios escudriñan las estrellas 

           yo sueño con la finura de tu silueta



Mares suben y bajan por una Luna 

          mi respiración se profundiza al imaginar tu aroma



El corazón de la Tierra se agita y todo tiembla 

           te acaricio y el mío es furia de alegría



Sin tiempo se busca un querer 

           con tiempo esto aquí puedes leer… 





Dinuel Sánchez Maldonado 


15-8-2008

martes, 25 de septiembre de 2018

Reminiscencia

R.C.G.O. 
Reminiscencia


   Ahora es una historia 

         tan sólo un cuento para contar 

         como burbujas de tiempo incesantes de viajar 



   Ahora y siempre quedará 

         para repetir y rememorar 

         que en una ocasión de ti me fui a enamorar 



   Ahora lo repaso con estupor 

         tras un suspiro sin sabor 

         que en ese nido alguna vez hubo amor… 





Dinuel Sánchez Maldonado
1:08am
20-8-2008

miércoles, 7 de marzo de 2018

Una realidad ficticia

 N.Y.M.M.


Una realidad ficticia

Con la certeza de que al día le sigue la noche, un martes fue el día en que se conocieron. Era un aula cualquiera, de un edificio, a punto de caerse, cualquiera, de una escuela de administración cualquiera, de una universidad importante cualquiera. Una maga decidió que la mejor forma de unirlos era por medio de un estudio sobre ellos por parte de unos alumnos de idiomas de una carrera cualquiera. Cada uno de ellos tenía su historia hecha, enmarcada, recorrida.




Todos hablaban de ellos, de sus acciones, de sus aspectos; pero ellos no hablaban de sus habladores. Así que, gracias, a su composición etéreo-literaria charlaron de sus comentadores.




Cupido, ChacMool y el alter ego de Silvia “Silvio” se cruzaron como brisas de diferentes puntos cardinales. Se desplazaban rápida y lentamente. Tanto así que cuando hablaban en voz alta revoloteaban las barajas que estaban colocadas sobre el piso de una plaza cubierta cualquiera donde se distraían tres estudiantes recién atragantados cualesquiera. Sus voces eran visibles al tacto pero sordas al oído humano. Los tres querían hablar al mismo tiempo. Al no haber acuerdo, decidieron que sólo uno contaría lo que quisiese. Nadie más. Entonces Cupido argumentó: “Hablaré yo porque siempre uno corazones”. ChacMool dijo: “Yo, por empapar los corazones de amor”. Y Silvio que no tenía una frase razonada a tiempo replicó: “Pues, no seré yo porque tengo empapado hasta los huesos del corazón”. A Cupido se le cayó el arco y la flecha mientras que a ChacMool se le secó hasta el mar de pensamientos debido a tan ingeniosa respuesta. Boquiabiertos y mudos por unos segundos, cantaron al unísono: “Cuentanos tu cuento cuentista”.


Hubo un silencio hueco. Los barajadores se deleitaban por fin con tranquilidad. En esos instantes, Silvio estructuraba una cadena de significantes que contenían significados de su experiencia. Cuando se disponía a desahogar sus inquietudes, de nuevo una brisa revoloteó las cartas con más fuerza que antes provocando la mudanza de los participantes a un lugar guarnecido por el viento.




“Mis queridos amigos, volví a nacer. La verdad es que nunca pensé sentir esto estando en este plano. Deambulando por nuestro mundo etéreo conocí un sol radiante que amanecía cada vez que observaba con detenimiento la sonrisa de una flor fulgorante”. Cupido y ChacMool fruncieron la frente y elevaron la ceja izquierda y derecha. “Esta joya de quien les hablo no es otra que: una mortal. ChacMool desplazó sus labios hacia delante. Cupido dirigió su mirada al cielo girando la cara de un lado al otro. “Así es como se los comunico. Su mirada angelical me atrapa en todo momento; cuando me atraviesa con ella, sin saberlo me baña con su luz vigorosa. Su sonrisa aunada a su risa me evoca el sentido de la felicidad humana. La gracia de sus expresiones me llevan a pensar sobre lo maravilloso que es poder disfrutar cada momento de ellas. “Recuerda tu condición de ser”, dijo ChacMool. “Sí, lo sé, ella es una mortal encantadora, y yo tan sólo una creación etérea”. “Si tuvieras en otro plano con un cuerpo físico, dá por seguro que te hubiera ya clavado una flecha en todo el centro de la mitad del medio de tu corazón”, objetó Cupido. Silvio: “Sé que sería imposible forjar algo suficientemente lógico entre ella y yo, pero de lo que estoy seguro es que cuando ella sienta calor yo la refrescaré con un céfiro reconfortante y cuando el frío corra por sus venas la arroparé y abrigaré como lo haría un abrazo tropical. Además, al parecer ella debe ser muy fogosa por dentro, y de frío no creo que sufra. “¿Por qué dices esto?, preguntó Cupido”. “Porque hay que ver como toma agua, debe ser para apaciguar algún fuego interno”. ChacMool: “No olviden que no sólo el agua calma el fuego o la sed física, también el amor actúa como agua en el corazón”.




Los tres comenzaron a reflexionar sobre este asunto, sobre cada frase dicha. Una sensación ambigua los envolvía. Los temas del amor, la mortalidad, de lo etéreo-literario los ponían a cavilar sin lograr una amalgama resistente de razonamiento.




Entretanto, resultó un ganador y la partida de barajas terminó. No hubo entonces naipes que revolotear ni brisas que se entrecruzaban por aquel lugar. Y los jugadores se marcharon felices hablando de los diferentes personajes de los cuentos de una materia de lengua española cualquiera.





 Dinuel Sánchez Maldonado


   1999

miércoles, 12 de abril de 2017

Cenizas

R.C.G.O.
Cenizas


Te llevaste mis lágrimas
las lágrimas más profundas del corazón
ya no tengo más, ahora me queda mendigar

Y saldrá el Sol un millón de veces
y veré ocultarse la Luna también
pero si no te veo a ti
es el antes del nacer y el después del morir

Es tan bello lo que fue
es tan diferente lo que es
es tan incierto lo que será

Aún tiemblo al pensarte
vuelve el nudo a mi garganta
invasión absoluta de la nostalgia
sin mmedidas ya la distancia

Sí, unas palabras más por ti
unos sentimientos que retumban en mí
que iluminan lo que una vez fui
y vuelvo a sentir que estoy aquí...




Dinuel Sánchez Maldonado
12-7-2008
2:33pm

jueves, 12 de enero de 2017

...a tu izquierda.

G.A.S.P.


…a tu izquierda.



                    A mi derecha

                   te encuentras

           atrayendo mi mirada

     como incesantes flechas



                    A mi derecha

             sublime descansas

                   relajada luces

       y mis suspiros acechas



                    A  mi derecha

          melodías de ti brotan

            que floreciendo van

   de mi corazón sus brechas



                     A mi derecha

      horadados por ti quedan

                     mis pensares

      ante tus agudas mechas



                          Dinuel Sánchez Maldonado
                                  30/2/2008
                                   11:40am

sábado, 17 de septiembre de 2016

Madrugada de Septiembre

N.G.

Madrugada de Septiembre


Sí, era una noche fría, algo clara, él llegaba a casa luego de cumplir con sus labores. Un amigo quería enseñarle un correo de su aún pretendida novia (están actualmente separados) y quería que él le ayudara a disipar ciertas dudas... (qué ironía, él no cree que pueda dar consejos certeros, pero igual trataría...) Transcurría más allá de la medianoche y su amigo drenaba sus incertidumbres y éste esperaba su opinión, la conversación avanzaba al igual que la noche. Él escuchaba a su amigo mientras navegaba por los canales de televisión sin nada interesante que ver, le oía y le escuchaba, era su amigo, debía hacerlo... No obstante, a medida que él respondía también pensaba en sí mismo, en la importancia de estar allí, de algún modo ayudando. Su amigo en la silla, él en la hamaca. Alrededor de las 3am, él se levantó sorprendido de la hamaca, una imagen lo cautivó, no pensó que podía al fin conseguir lo que inconscientemente buscaba pero que a la vez no lo hacía... Hasta su amigo le preguntó qué pasaba mientras escribía un correo. Parado frente al televisor, concentrado en lo que sus no daban crédito, él sintió un alivio, un oxígeno... No la veía desde muchos días atrás desde aquella primera vez... En septiembre le dijeron que volvería y así fue, se detuvo el tiempo al contemplar como la beldad hacía gala en su caja mágica, en su sala, en él ¿Llamarle? No, dormía seguramente ¿Mensajearle? Tampoco ¿Enviar un escrito dentro de una botella lanzada al mar y que ésta llegue a las manos de una navegante especial? Sí.



Dinuel Sánchez Maldonado

5-9-2007

lunes, 21 de marzo de 2016

Elegancia

G.A.S.P.

Elegancia


Elegancia
Delicadeza
Fino acabado
Suave  silueta
Calor de amor
Color de primor
Toque de dioses
Aroma envolvente
Insignia de belleza
Vértigo de mi deseo
Horizonte de mi mirar
Mar es tu esbelto cuello
De mis navegantes labios

Dinuel Sánchez Maldonado
11/2/2008
11:52am

domingo, 14 de febrero de 2016

Desde tu interior

G.P.
Desde tu interior


           Giovanna,


                 ¿Cómo estás? ¿Bien? Así lo espero. Quería decirte que tu mirada convirtió mi tinta en sangre. Mi significante en espíritu. Tantos me conocieron, me criticaron, me observaron, me olvidaron y se fueron. Pero nadie me cautivó como tú. Quedé prendido de ti. Soñé que tu candor me trasladaba fuera de esta selva, muy rica pero desafiante, monótona. Ya, el lanzar semillas por detrás de los hombres había perdido sentido, razón. Mis súbditos notaban mi cambio, yo no. Sólo sabía que permanecer deambulando entre páginas era ridículo. Entonces tú llegaste, abriste el libro, desplegaste los folios que presionaban mi esencia. Luego pude ver la luz que irradiaban tus perlas, tus ojos. De repente, me di cuenta que me transportabas a tu mente, a tus pensamientos, a ti. Mi regocijo fue increíble al vivir contigo los momentos inolvidables cuando hacías algún comentario de mí. Sentir como tus labios se acomodaban para pronunciar mi nombre, fue y es reconfortante. En realidad mi vida trasciende en tu memoria. No sé qué será de la vida de mis anteriores acompañantes, desearía que ellos pudieran hallar un refugio enternecedor como, afortunadamente, lo he encontrado yo. Definitivamente, no extraño mi anterior situación, aunque fue necesario para llegar a ti. A tu corazón.


                Desde ti para ti,



                                               Amaliwak










                        Dinuel Sánchez Maldonado

                             1999

lunes, 8 de febrero de 2016

La Luz que desembarcó en mi Marina

 L.M.R.R.
 
La Luz que desembarcó en mi Marina

 Imaginación, necesidad, entretenimiento, valentía, fuerza, tiempo, lápiz, paciencia, constancia, seguridad, etc., son algunos de los pilares que condujeron a la realización de mi ser. Debo afrontar desafíos, superar obstáculos, enfrentar el futuro. Cada segundo juega un papel importante en mi vida. Perder uno de ellos sería imperdonable. La experiencia me ha enseñado que el tiempo debe distribuirse con inteligencia. Gracias a esto, los retos ya no significan nada para mí.



  Mi labor se ha convertido en un ejemplo a seguir, del cual debe valorarse la fe que pongo en él. Ni la violencia ni el dolor son símbolos de mis acciones. Si en mi poder estara, mis métodos fueran más humanos, más como tú. Sí, como tú. Porque desde aquí, desde una imagen encuadrada en una pantalla estoy indefinidamente prisionero de las decisiones arbitrarias de un “creativo” desconsiderado. Quisiera, de verdad, que fueras tú quien hilara el tejido de mi destino. Estoy seguro que tu inventiva no toleraría la carencia de afecto que existe en el planeta.



  Dos y tres dimensiones nos separan, pero hay una en la cual nos une sin duda alguna. Entre miles de fanáticos, admiradores y aduladores, sólo necesito una amiga. Por supuesto que eres tú. Al observar como fijabas tu mirada en la ventana encantada (cómplice), quedé prendido de ti. Supe desde ese momento que mi existencia tenía razón de ser. Ser el causante de tu alegría, de tu emoción. Ahora lucho por ti, con el sincero y profundo deseo de que algún día mi fantasía de sentirte se volviese realidad fantástica.



 Esa dimensión que nos une es la de la ilusión posible, la de la esperanza cumplida, la del beso consumado: la del amor.


 Dinuel Sánchez Maldonado
     1999

domingo, 6 de septiembre de 2015

Delirio

G.A.S.P.
Delirio
 Deseo ser esa hoja del follaje cuando buscas la luz del sol, una de tantas... La hoja que vive y te deja mirar a través del collage de las ramas, buscando ese cielo azul con nubes en movimiento sin que parpadees ni te encandiles...Una más de ese árbol lleno de vida que vive gracias al astro solar... Miles de hojas que vienen del mismo origen...  Las ramas se mueven, el viento sopla, el sol cambia de posición... Las sombras varían su ángulo... Tú observas el verdor panorámico que enmarca tu vista... Una hoja que te protege sin tú notarlo, está allí, entre un manto que produce oxígeno... No se cae porque desea que la contemples... ¿La verás?...
Dinuel Sánchez Maldonado
12/2/2008
4:06pm

sábado, 30 de mayo de 2015

Te mentí

 N.G.
                          Te mentí


Te mentí, debo reconocerlo, no era fácil ocultarlo por más tiempo, la presión de haber mentido es indescriptible, no podía más… No era justo para ti que vivieras engañada con mis anteriores palabras, me sentí mal al hacerlo… Ahora no sé en que depararán mis acciones ni qué consecuencias acarrearán… Las he de asumir irremediablemente… Y aún así, he vivido mi pesar que me remordía por dentro… Usé un mecanismo viejo de juego de palabras que no acostumbro a aplicar, funcionó en ese momento pero a partir de allí comenzó mi pesar, hondo pesar… Me fue consumiendo sin estar consciente de ello y a la vez el sentimiento de culpa iba como bola de nieve… Pequé ante tu persona y me sentí vil… Todo eso lo cargaba como un grillete de peso infinito… Aquí, nuevamente tuve que recurrir de nuevo a las palabras, las que me permitieron cometer mi falta, ironía… ¡Qué grandes son las palabras! (conmigo)... Entonces, no queda más remedio que confesarlo, sacar eso que no supe decir a tiempo… Cobarde me siento por no decírtelo en persona, mi valor, devaluado y maculado ante ti…



Aquella vez que dije “me atraparon tus ojos”, no era cierto. Sí, así es. Cuando te vi, fui atrapado totalmente con la totalidad de ti, de lo que aprecié. Me dije ¿Qué está más bello, sus ojos, mirada, su boca, labios, su nariz, sus mejillas, sus pestañas, cejas, su sonrisa, voz, cabello, piel? No eran sólo tus ojos, fue la complejidad de tu simetría, no hallé una parte que luciera sobre otra, cuestión que rompió principios prefijados en mí. Un universo anhelado por descubrir, emoción sublime. Vibración especial resurgida, pensada extinguida. Al palpar tu mano, mi corazón avivó. Algo como lo que transmite la pintura La Creación de Miguel Ángel, al observarlo. Condenado he de estar por mi infame acto. Dejas huella en mí, abriéndote paso sin proponértelo realmente. Y yo, te mentí


                                           Dinuel Sánchez Maldonado
                                                                24/10/2007
                                                                 12:15am

sábado, 14 de febrero de 2015

La camisa de rayas azules

Y.Y.V.V.
                     La camisa de rayas azules


Ella la portaba seguido. Le quedaba a la medida. Le lucía muy bien. Era de color azul. Sí, un color masculino-en el mundo occidental. Esta incongruencia de color y género no es común, pero cuadraba excelente con su imagen y su carácter temporal.


 Rayas azules: de color índigo, azul celeste junto a un gris claro. Todas eran franjas horizontales. El
ombligo, algunas veces, sufría de resfriado. La camisita apenas lo cubría. A esto, también se unía el tríceps y el bíceps. La camisita estaba hecha a la medida. Ella relucía con unos jeans azules, que le quedaban holgados. El cabello ocultaba el cuellecito de la camisa y el de ella. Un negro que coqueteaba con el índigo y la correa negra. El pardo oscuro de sus ojos jugaba con todos los matices. El blanco de sus ojos conversaba con los tonos bajos de los azules, el gris y el destello de sus dientes-que eran eléctricos. La piel externa acompasaba todos los ingredientes. Los unía, los armonizaba, y se integraba. No obstante, la piel interna del músculo más fuerte del cuerpo humano era la que atrapaba mi sentido del gusto que no podía escapar pero deseaba que el secuestro fuera perenne. Un rojo, se encargaba de invitarme a pasar por la puerta y encerrarme en se guarida magnética.


Con su voz, el azul de su camisa era el mar en el cual me ahogaría infinidad de veces y las franjas
horizontales eran las olas que me empujaban, agitaban de un lado al otro.


 Esta camisa (la verdad no sé si es camisa, franela o blusa) la describo lo más detalladamente posible
no porque extrañe a su usuaria-obviamente parece que esto esta en duda- sino porque cuando nos dimos el último beso, ella portaba la camisa de rayas azules.



                                                                                                     Dinuel Sánchez Maldonado
                                                                                                                     1999

viernes, 21 de noviembre de 2014

Oír tu voz

Y.Y.V.V.

Oír tu voz


Al oír tu voz

Es una esperada sorpresa

Al oír tu voz

Mis párpados se contraen más

Al oír tu voz

Cesa el vacío de mi corazón

Al oír tu voz

Mi sangre comienza a fluir

Al oír tu voz

Mi ascenso es veloz

Al oír tu voz

Cruzo las dulces nubes

Al oír tu voz

Domino el horizonte

Al oír tu voz

Me poso en la cima del arcoiris

Al oír tu voz

Mi alma viaja ligera

Al oír mi voz

Sentirás mi amor entrar

Al oír mi voz

Fiel prisionero en ti viviré

Al oír mi voz

Sabrás celda mágica por qué de ti jamás escaparé




Dinuel
Sánchez
Maldonado

8:25PM

14/12/2000

miércoles, 30 de abril de 2014

Tus labios

G.A.S.P.

                        TUS LABIOS

                        ¿Qué esperan?
                  Los veo y me pregunto:
            ¿Por qué están lejos de los míos?
             Apuesto que eres feliz con ellos
                   También quiero serlo...
          No te los quedes, no me los niegues
                 No motives desesperes

            Nubes de ensueño guardas en ellos
              Y yo, viento deseo que corran,
             suban, se carguen, transformen
              Y vuelvan a formarse ante mí

          Hablas y mis ojos se dirigen cónsonos
            envueltos en su onda seductora.
              Sonríes y un volcán efusivo
       Lava mis senderos sedientos de tu recorrer...

       ¿Dónde separaron tus labios de los míos?
                 Sólo sé donde se unieron...
    Quiero protegerlos de la resequedad del desengaño
        Cobijándolos con fino amor de gran tamaño

      ¿Sabrán, sentirán tus labios que son deseados
                   Con el ardor del furor y
        La suave y delicada textura de la ternura,
                      ¿Ah, greciosura?





Dinuel Sánchez Maldonado
19/1/2008
4:12am

domingo, 23 de febrero de 2014

Escape de un suspiro


 M.J.B.R.


                              Escape de un suspiro


Sabaaana, Sabana, Sabana, Sabaaaana.¡Qué belleza!¡ Qué dulzura! Gran Sabana, La Gran Sabana. Tesoro que guarda lo más puro de la naturaleza. Inmensa, imponente. Verdor que enaltece la creación divina. Hermosa, única. Lugar donde viviesen Adán y Eva. Silueta encantadora que yace perenne en la mente de quien le conoce. Tímida y tierna. Paraíso cobijado en el regazo de la distancia. Murmullo mágico. Voz melódica del hálito de su vida. Intrigante, envolvente. Misterio que busca ser descubierto por un cómplice, eterno. Fragancia invitante. Atracción seductora que no consiente rehuída alguna. Armoniosa, palpitante. Simetría placentera para el poseedor de un corazón transparente, sencillo, apasionado. Elíxir celestial. Amor infinito que desconoce cualquier punto luego de la palabra Vida


                                                      Dinuel Sánchez Maldonado
                                                                                               26-3-2000

miércoles, 13 de junio de 2012

Estación


A.V.N.P.



Estación

(Ni tropical ni templado)



La verdosidad nos rodea con regularidad, sensación de nuestra esencia natural, bendita la lluvia. Impulso que de nuevo genera más vida, oh frutos y flores de infinitos colores. Al caminar, nuestros pasos se ven amortiguados por una alfombra de hojas que asemejan olas, viva el viento. La claridad domina el horizonte provocando un intenso vapor en la piel, calor de amor. Que tu mirada sea el faro que guíe la ruta que tomó mi corazón al momento de saber que sí existe un planeta de un deseado y único clima donde vivir, tú, mi estación.



3:40pm 27-7-2009 Dinuel Sánchez Maldonado

Rompiendo esquemas

Rompiendo esquemas


Y cambié la rotación del planeta
Ahora el Sol sale de noche y la Luna de día...

Y paré el viento
Ahora deja una estela de perfume...

Y modifiqué el fuego
Ahora su calor no quema...

Y estremecí el hielo
Ahora es suave y menos frío...

Y abrí mi corazón
Ahora comencé a quererte…


Dinuel Sánchez Maldonado
 10-5-08 2:16am

A ti mujer

A ti mujer


No decir que te quiero
es decir que no te quise…
si no lo hice era porque
tan sólo conocerte era mi buena suerte


Tú, quien llevas mi ruta
en un instante de mi vida
solamente saber de ti
egoístamente me decía “eras para mí”


Busqué sembrar en tu ser
una huella de felicidad
desde un gesto una sonrisa
contemplando como te sientes más mujer


Fíjate que lo material lo superficial
lo deseamos sin valorar
todo lo que al principio
no logramos encontrar


Pasa el tiempo y siempre pasará
pero jamás podrá lograr
la eterna satisfacción de hacerte pensar
que una vez sentiste
que el amar sí existe
que lo intangible supera
a lo que tenga cualquier dimensión
apenas entrando a mi corazón




10:55am
22-3-2009
Dinuel Sánchez Maldonado

domingo, 20 de noviembre de 2011

Corre amor corre

A.V.N.P.

Corre amor corre

Corre amor
corre

Acorta la distancia
reduce el tiempo
yo arranqué antes
perdóname pero es incontrolable
te llevo una egoísta ventaja
trayendo como pena
una desesperante espera

Corre amor
corre

Guía tus pasos
por la huella de mi camino
no importa que llegues después de mí
porque serás la primera y única
que descansará placenteramente
en mis brazos feliz
tomando oxígeno de mi ser que

Corre amor
corre

Dinuel Sánchez Maldonado
23/8/2009
1:04pm

domingo, 16 de octubre de 2011

Cordalidad

Y.Y.V.V.

Cordalidad




       -Estoy preocupado, escuché por ahí que nos van a separar.


       -¡De verdad! ¿Y eso?


       -No lo sé. Parece que no estamos donde deberíamos estar.¡Cómo si tuviésemos alguna responsabilidad de ello!


       -Hm, me siento tan impotente, inmóvil. ¿Y a quiénes los van?


       -A los benjamines. A los más sanos. A nosotros.


       -No es justo. Somos jóvenes, fuertes y saludables.


       -Tienes razón pero nacemos bajo el designio de decisiones arbitrales. Alegan falta de espacio, que en este ángulo trabajamos poco, que nuestra base no es profunda, que causamos dolor, que empujamos, que que... ¿Y tú qué opinas?


       -Obviamente estoy de acuerdo con ustedes. Aquí acomodaíto quepo. Hay un dicho que dice: “Donde caben trece caben catorce”.


       - ¡Hey tú! Habla porque tú vas pa’l baile con nosotros.


       -Arropadito les digo que soy partícipe de lo que reflejan sus palabras. Aunque yo esté aparentemente fuera de acción sigo con angustia la tragedia de mi destino.


       -¿Por qué dices eso?


       -Mientras me desarrollaba, les escuchaba con atención sus comentarios, sus experiencias; y me decía: “Yo también quiero vivirlas, quiero crecer y experimentar esas sensaciones de las cuales hablaban”. Pero en desdicha se convierte mis esperanzas.


       -Sí. Tu caso es triste. Pero más sentimiento me causa la inesperada partida de unas visitantes. Ellas llegaron jóvenes, tiernas y con ganas de comerse al mundo. A pesar de lo incómodo para tocarnos, nuestro brazo y el de ellas se estrecharon fuertemente. Nuestro brazo saludó a las pequeñas benjaminas y el suyo a nosotros.


       -¡Qué recuerdos! ¡Con qué ansias esperábamos aquellas visitas! Hasta llegué a pensar en mudarme con ellas. No dejaba de pensar por qué esas visitantes eran tan reconfortantes. No hay duda ¡su partida fue triste!.


       -¡Uff! Tristísima. Existía un equilibrio total. La alegría embargaba al conjunto. Brazos iban y venían sin cesar. Se buscaban y parecían o disimulaban no encontrarse para seguir buscándose, abrazándose.


       -Bueno. ¿No van a decirme qué hubo de triste con las benjaminas?


       -Fíjate, así como nos van a separar, así fue de triste la partida definitiva de ellas. Decisiones hacen y deshacen ilusiones. Nada se nos consulta nada es considerado.


       -¿Entonces?


       -Párame, primero se perdieron sin aviso. Dejando secuelas de gustos, de sensaciones indescriptibles. Luego, al parecer las separaron y no se supo más de ellas.


       -Y a partir de allí, las sombras de los recuerdos cubren nuestros pensamientos y sólo con ellos hallamos el sentido de sentir.


       -¿Así tan seco pasó todo?


       -No, no del todo seco. En mi caso, recuerdo que nuestro abrazo se trajo abrazado al otro y éste traía una fragancia achocolatada. Y sin pensarlo dos veces hubo fragancia por doquier tras abrazo y abrazo.


       - ¡Ajá! Me recuerdo de eso. También una vez una sensación vinícola se apoderó de nosotros. Entre abrazo y abrazo, una copia de uvas se exprimían dejando que su fluido impregnase toda la sala, y su carne era debatida por elegir cual sala y pasillo tomar.


       -¡Aaah! ¿Y del baño aquel, se recuerdan? Aquel donde molíamos una ensalada envuelta en un paño de harina y que repentinamente una lluvia limonera irrumpió por la sala impetuosamente proveniente de la otra sala. Nuestro abrazo, sorprendido fatalmente, tocó el techo del cielo y el fondo del mar en segundos de total éxtasis.


       -Sinceramente no hallo a qué atribuirle la tristeza. Si al hecho de nuestra fatídica separación, si al infortunio de la desaparición de las benjaminas, si a lo injusto de nuestro sino o a que yo no haya vivido al menos una experiencia como la de ustedes.


       -La tristeza puede tener ambigüedad. Vivimos añorando lo vivido o añoramos lo que no hemos vivido. Tu pureza no te hace menos que nadie, recuérdalo!.


       -¡Claro! Ella debe llenarte de orgullo y no debe socavar las bases de tus anhelos.


       -Los recuerdos son imborrables y están sujetos a ser agradables o tristes pero la pureza y la esperanza son fortalecedoras del carácter e inmortales.


       -Por lo tanto esta separación debe enseñarnos inequívocamente a unir recuerdos y sueños para no dejar escapar la vida y crear un momento, una situación, unos y unas visitantes donde el momento no termine, la situación no se resuelva y los visitantes no se separen, unidos por gustosos abrazos sempiternos.



Dinuel Sánchez Maldonado

2:26 AM

12/7/2000