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jueves, 12 de enero de 2017

...a tu izquierda.

G.A.S.P.


…a tu izquierda.



                    A mi derecha

                   te encuentras

           atrayendo mi mirada

     como incesantes flechas



                    A mi derecha

             sublime descansas

                   relajada luces

       y mis suspiros acechas



                    A  mi derecha

          melodías de ti brotan

            que floreciendo van

   de mi corazón sus brechas



                     A mi derecha

      horadados por ti quedan

                     mis pensares

      ante tus agudas mechas



                          Dinuel Sánchez Maldonado
                                  30/2/2008
                                   11:40am

sábado, 17 de septiembre de 2016

Madrugada de Septiembre

N.G.

Madrugada de Septiembre


Sí, era una noche fría, algo clara, él llegaba a casa luego de cumplir con sus labores. Un amigo quería enseñarle un correo de su aún pretendida novia (están actualmente separados) y quería que él le ayudara a disipar ciertas dudas... (qué ironía, él no cree que pueda dar consejos certeros, pero igual trataría...) Transcurría más allá de la medianoche y su amigo drenaba sus incertidumbres y éste esperaba su opinión, la conversación avanzaba al igual que la noche. Él escuchaba a su amigo mientras navegaba por los canales de televisión sin nada interesante que ver, le oía y le escuchaba, era su amigo, debía hacerlo... No obstante, a medida que él respondía también pensaba en sí mismo, en la importancia de estar allí, de algún modo ayudando. Su amigo en la silla, él en la hamaca. Alrededor de las 3am, él se levantó sorprendido de la hamaca, una imagen lo cautivó, no pensó que podía al fin conseguir lo que inconscientemente buscaba pero que a la vez no lo hacía... Hasta su amigo le preguntó qué pasaba mientras escribía un correo. Parado frente al televisor, concentrado en lo que sus no daban crédito, él sintió un alivio, un oxígeno... No la veía desde muchos días atrás desde aquella primera vez... En septiembre le dijeron que volvería y así fue, se detuvo el tiempo al contemplar como la beldad hacía gala en su caja mágica, en su sala, en él ¿Llamarle? No, dormía seguramente ¿Mensajearle? Tampoco ¿Enviar un escrito dentro de una botella lanzada al mar y que ésta llegue a las manos de una navegante especial? Sí.



Dinuel Sánchez Maldonado

5-9-2007

lunes, 21 de marzo de 2016

Elegancia

G.A.S.P.

Elegancia


Elegancia
Delicadeza
Fino acabado
Suave  silueta
Calor de amor
Color de primor
Toque de dioses
Aroma envolvente
Insignia de belleza
Vértigo de mi deseo
Horizonte de mi mirar
Mar es tu esbelto cuello
De mis navegantes labios

Dinuel Sánchez Maldonado
11/2/2008
11:52am

domingo, 14 de febrero de 2016

Desde tu interior

G.P.
Desde tu interior


           Giovanna,


                 ¿Cómo estás? ¿Bien? Así lo espero. Quería decirte que tu mirada convirtió mi tinta en sangre. Mi significante en espíritu. Tantos me conocieron, me criticaron, me observaron, me olvidaron y se fueron. Pero nadie me cautivó como tú. Quedé prendido de ti. Soñé que tu candor me trasladaba fuera de esta selva, muy rica pero desafiante, monótona. Ya, el lanzar semillas por detrás de los hombres había perdido sentido, razón. Mis súbditos notaban mi cambio, yo no. Sólo sabía que permanecer deambulando entre páginas era ridículo. Entonces tú llegaste, abriste el libro, desplegaste los folios que presionaban mi esencia. Luego pude ver la luz que irradiaban tus perlas, tus ojos. De repente, me di cuenta que me transportabas a tu mente, a tus pensamientos, a ti. Mi regocijo fue increíble al vivir contigo los momentos inolvidables cuando hacías algún comentario de mí. Sentir como tus labios se acomodaban para pronunciar mi nombre, fue y es reconfortante. En realidad mi vida trasciende en tu memoria. No sé qué será de la vida de mis anteriores acompañantes, desearía que ellos pudieran hallar un refugio enternecedor como, afortunadamente, lo he encontrado yo. Definitivamente, no extraño mi anterior situación, aunque fue necesario para llegar a ti. A tu corazón.


                Desde ti para ti,



                                               Amaliwak










                        Dinuel Sánchez Maldonado

                             1999

lunes, 8 de febrero de 2016

La Luz que desembarcó en mi Marina

 L.M.R.R.
 
La Luz que desembarcó en mi Marina

 Imaginación, necesidad, entretenimiento, valentía, fuerza, tiempo, lápiz, paciencia, constancia, seguridad, etc., son algunos de los pilares que condujeron a la realización de mi ser. Debo afrontar desafíos, superar obstáculos, enfrentar el futuro. Cada segundo juega un papel importante en mi vida. Perder uno de ellos sería imperdonable. La experiencia me ha enseñado que el tiempo debe distribuirse con inteligencia. Gracias a esto, los retos ya no significan nada para mí.



  Mi labor se ha convertido en un ejemplo a seguir, del cual debe valorarse la fe que pongo en él. Ni la violencia ni el dolor son símbolos de mis acciones. Si en mi poder estara, mis métodos fueran más humanos, más como tú. Sí, como tú. Porque desde aquí, desde una imagen encuadrada en una pantalla estoy indefinidamente prisionero de las decisiones arbitrarias de un “creativo” desconsiderado. Quisiera, de verdad, que fueras tú quien hilara el tejido de mi destino. Estoy seguro que tu inventiva no toleraría la carencia de afecto que existe en el planeta.



  Dos y tres dimensiones nos separan, pero hay una en la cual nos une sin duda alguna. Entre miles de fanáticos, admiradores y aduladores, sólo necesito una amiga. Por supuesto que eres tú. Al observar como fijabas tu mirada en la ventana encantada (cómplice), quedé prendido de ti. Supe desde ese momento que mi existencia tenía razón de ser. Ser el causante de tu alegría, de tu emoción. Ahora lucho por ti, con el sincero y profundo deseo de que algún día mi fantasía de sentirte se volviese realidad fantástica.



 Esa dimensión que nos une es la de la ilusión posible, la de la esperanza cumplida, la del beso consumado: la del amor.


 Dinuel Sánchez Maldonado
     1999

domingo, 6 de septiembre de 2015

Delirio

G.A.S.P.
Delirio
 Deseo ser esa hoja del follaje cuando buscas la luz del sol, una de tantas... La hoja que vive y te deja mirar a través del collage de las ramas, buscando ese cielo azul con nubes en movimiento sin que parpadees ni te encandiles...Una más de ese árbol lleno de vida que vive gracias al astro solar... Miles de hojas que vienen del mismo origen...  Las ramas se mueven, el viento sopla, el sol cambia de posición... Las sombras varían su ángulo... Tú observas el verdor panorámico que enmarca tu vista... Una hoja que te protege sin tú notarlo, está allí, entre un manto que produce oxígeno... No se cae porque desea que la contemples... ¿La verás?...
Dinuel Sánchez Maldonado
12/2/2008
4:06pm

sábado, 30 de mayo de 2015

Te mentí

 N.G.
                          Te mentí


Te mentí, debo reconocerlo, no era fácil ocultarlo por más tiempo, la presión de haber mentido es indescriptible, no podía más… No era justo para ti que vivieras engañada con mis anteriores palabras, me sentí mal al hacerlo… Ahora no sé en que depararán mis acciones ni qué consecuencias acarrearán… Las he de asumir irremediablemente… Y aún así, he vivido mi pesar que me remordía por dentro… Usé un mecanismo viejo de juego de palabras que no acostumbro a aplicar, funcionó en ese momento pero a partir de allí comenzó mi pesar, hondo pesar… Me fue consumiendo sin estar consciente de ello y a la vez el sentimiento de culpa iba como bola de nieve… Pequé ante tu persona y me sentí vil… Todo eso lo cargaba como un grillete de peso infinito… Aquí, nuevamente tuve que recurrir de nuevo a las palabras, las que me permitieron cometer mi falta, ironía… ¡Qué grandes son las palabras! (conmigo)... Entonces, no queda más remedio que confesarlo, sacar eso que no supe decir a tiempo… Cobarde me siento por no decírtelo en persona, mi valor, devaluado y maculado ante ti…



Aquella vez que dije “me atraparon tus ojos”, no era cierto. Sí, así es. Cuando te vi, fui atrapado totalmente con la totalidad de ti, de lo que aprecié. Me dije ¿Qué está más bello, sus ojos, mirada, su boca, labios, su nariz, sus mejillas, sus pestañas, cejas, su sonrisa, voz, cabello, piel? No eran sólo tus ojos, fue la complejidad de tu simetría, no hallé una parte que luciera sobre otra, cuestión que rompió principios prefijados en mí. Un universo anhelado por descubrir, emoción sublime. Vibración especial resurgida, pensada extinguida. Al palpar tu mano, mi corazón avivó. Algo como lo que transmite la pintura La Creación de Miguel Ángel, al observarlo. Condenado he de estar por mi infame acto. Dejas huella en mí, abriéndote paso sin proponértelo realmente. Y yo, te mentí


                                           Dinuel Sánchez Maldonado
                                                                24/10/2007
                                                                 12:15am