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domingo, 6 de septiembre de 2015

Delirio

G.A.S.P.
Delirio
 Deseo ser esa hoja del follaje cuando buscas la luz del sol, una de tantas... La hoja que vive y te deja mirar a través del collage de las ramas, buscando ese cielo azul con nubes en movimiento sin que parpadees ni te encandiles...Una más de ese árbol lleno de vida que vive gracias al astro solar... Miles de hojas que vienen del mismo origen...  Las ramas se mueven, el viento sopla, el sol cambia de posición... Las sombras varían su ángulo... Tú observas el verdor panorámico que enmarca tu vista... Una hoja que te protege sin tú notarlo, está allí, entre un manto que produce oxígeno... No se cae porque desea que la contemples... ¿La verás?...
Dinuel Sánchez Maldonado
12/2/2008
4:06pm

sábado, 30 de mayo de 2015

Te mentí

 N.G.
                          Te mentí


Te mentí, debo reconocerlo, no era fácil ocultarlo por más tiempo, la presión de haber mentido es indescriptible, no podía más… No era justo para ti que vivieras engañada con mis anteriores palabras, me sentí mal al hacerlo… Ahora no sé en que depararán mis acciones ni qué consecuencias acarrearán… Las he de asumir irremediablemente… Y aún así, he vivido mi pesar que me remordía por dentro… Usé un mecanismo viejo de juego de palabras que no acostumbro a aplicar, funcionó en ese momento pero a partir de allí comenzó mi pesar, hondo pesar… Me fue consumiendo sin estar consciente de ello y a la vez el sentimiento de culpa iba como bola de nieve… Pequé ante tu persona y me sentí vil… Todo eso lo cargaba como un grillete de peso infinito… Aquí, nuevamente tuve que recurrir de nuevo a las palabras, las que me permitieron cometer mi falta, ironía… ¡Qué grandes son las palabras! (conmigo)... Entonces, no queda más remedio que confesarlo, sacar eso que no supe decir a tiempo… Cobarde me siento por no decírtelo en persona, mi valor, devaluado y maculado ante ti…



Aquella vez que dije “me atraparon tus ojos”, no era cierto. Sí, así es. Cuando te vi, fui atrapado totalmente con la totalidad de ti, de lo que aprecié. Me dije ¿Qué está más bello, sus ojos, mirada, su boca, labios, su nariz, sus mejillas, sus pestañas, cejas, su sonrisa, voz, cabello, piel? No eran sólo tus ojos, fue la complejidad de tu simetría, no hallé una parte que luciera sobre otra, cuestión que rompió principios prefijados en mí. Un universo anhelado por descubrir, emoción sublime. Vibración especial resurgida, pensada extinguida. Al palpar tu mano, mi corazón avivó. Algo como lo que transmite la pintura La Creación de Miguel Ángel, al observarlo. Condenado he de estar por mi infame acto. Dejas huella en mí, abriéndote paso sin proponértelo realmente. Y yo, te mentí


                                           Dinuel Sánchez Maldonado
                                                                24/10/2007
                                                                 12:15am

sábado, 14 de febrero de 2015

La camisa de rayas azules

Y.Y.V.V.
                     La camisa de rayas azules


Ella la portaba seguido. Le quedaba a la medida. Le lucía muy bien. Era de color azul. Sí, un color masculino-en el mundo occidental. Esta incongruencia de color y género no es común, pero cuadraba excelente con su imagen y su carácter temporal.


 Rayas azules: de color índigo, azul celeste junto a un gris claro. Todas eran franjas horizontales. El
ombligo, algunas veces, sufría de resfriado. La camisita apenas lo cubría. A esto, también se unía el tríceps y el bíceps. La camisita estaba hecha a la medida. Ella relucía con unos jeans azules, que le quedaban holgados. El cabello ocultaba el cuellecito de la camisa y el de ella. Un negro que coqueteaba con el índigo y la correa negra. El pardo oscuro de sus ojos jugaba con todos los matices. El blanco de sus ojos conversaba con los tonos bajos de los azules, el gris y el destello de sus dientes-que eran eléctricos. La piel externa acompasaba todos los ingredientes. Los unía, los armonizaba, y se integraba. No obstante, la piel interna del músculo más fuerte del cuerpo humano era la que atrapaba mi sentido del gusto que no podía escapar pero deseaba que el secuestro fuera perenne. Un rojo, se encargaba de invitarme a pasar por la puerta y encerrarme en se guarida magnética.


Con su voz, el azul de su camisa era el mar en el cual me ahogaría infinidad de veces y las franjas
horizontales eran las olas que me empujaban, agitaban de un lado al otro.


 Esta camisa (la verdad no sé si es camisa, franela o blusa) la describo lo más detalladamente posible
no porque extrañe a su usuaria-obviamente parece que esto esta en duda- sino porque cuando nos dimos el último beso, ella portaba la camisa de rayas azules.



                                                                                                     Dinuel Sánchez Maldonado
                                                                                                                     1999

viernes, 21 de noviembre de 2014

Oír tu voz

Y.Y.V.V.

Oír tu voz


Al oír tu voz

Es una esperada sorpresa

Al oír tu voz

Mis párpados se contraen más

Al oír tu voz

Cesa el vacío de mi corazón

Al oír tu voz

Mi sangre comienza a fluir

Al oír tu voz

Mi ascenso es veloz

Al oír tu voz

Cruzo las dulces nubes

Al oír tu voz

Domino el horizonte

Al oír tu voz

Me poso en la cima del arcoiris

Al oír tu voz

Mi alma viaja ligera

Al oír mi voz

Sentirás mi amor entrar

Al oír mi voz

Fiel prisionero en ti viviré

Al oír mi voz

Sabrás celda mágica por qué de ti jamás escaparé




Dinuel
Sánchez
Maldonado

8:25PM

14/12/2000

miércoles, 30 de abril de 2014

Tus labios

G.A.S.P.

                        TUS LABIOS

                        ¿Qué esperan?
                  Los veo y me pregunto:
            ¿Por qué están lejos de los míos?
             Apuesto que eres feliz con ellos
                   También quiero serlo...
          No te los quedes, no me los niegues
                 No motives desesperes

            Nubes de ensueño guardas en ellos
              Y yo, viento deseo que corran,
             suban, se carguen, transformen
              Y vuelvan a formarse ante mí

          Hablas y mis ojos se dirigen cónsonos
            envueltos en su onda seductora.
              Sonríes y un volcán efusivo
       Lava mis senderos sedientos de tu recorrer...

       ¿Dónde separaron tus labios de los míos?
                 Sólo sé donde se unieron...
    Quiero protegerlos de la resequedad del desengaño
        Cobijándolos con fino amor de gran tamaño

      ¿Sabrán, sentirán tus labios que son deseados
                   Con el ardor del furor y
        La suave y delicada textura de la ternura,
                      ¿Ah, greciosura?





Dinuel Sánchez Maldonado
19/1/2008
4:12am

domingo, 23 de febrero de 2014

Escape de un suspiro


 M.J.B.R.


                              Escape de un suspiro


Sabaaana, Sabana, Sabana, Sabaaaana.¡Qué belleza!¡ Qué dulzura! Gran Sabana, La Gran Sabana. Tesoro que guarda lo más puro de la naturaleza. Inmensa, imponente. Verdor que enaltece la creación divina. Hermosa, única. Lugar donde viviesen Adán y Eva. Silueta encantadora que yace perenne en la mente de quien le conoce. Tímida y tierna. Paraíso cobijado en el regazo de la distancia. Murmullo mágico. Voz melódica del hálito de su vida. Intrigante, envolvente. Misterio que busca ser descubierto por un cómplice, eterno. Fragancia invitante. Atracción seductora que no consiente rehuída alguna. Armoniosa, palpitante. Simetría placentera para el poseedor de un corazón transparente, sencillo, apasionado. Elíxir celestial. Amor infinito que desconoce cualquier punto luego de la palabra Vida


                                                      Dinuel Sánchez Maldonado
                                                                                               26-3-2000

miércoles, 13 de junio de 2012

Estación


A.V.N.P.



Estación

(Ni tropical ni templado)



La verdosidad nos rodea con regularidad, sensación de nuestra esencia natural, bendita la lluvia. Impulso que de nuevo genera más vida, oh frutos y flores de infinitos colores. Al caminar, nuestros pasos se ven amortiguados por una alfombra de hojas que asemejan olas, viva el viento. La claridad domina el horizonte provocando un intenso vapor en la piel, calor de amor. Que tu mirada sea el faro que guíe la ruta que tomó mi corazón al momento de saber que sí existe un planeta de un deseado y único clima donde vivir, tú, mi estación.



3:40pm 27-7-2009 Dinuel Sánchez Maldonado