G.A.S.P.
Delirio
Deseo ser esa hoja del follaje cuando buscas la luz del sol, una de tantas... La hoja que vive y te deja mirar a través del collage de las ramas, buscando ese cielo azul con nubes en movimiento sin que parpadees ni te encandiles...Una más de ese árbol lleno de vida que vive gracias al astro solar... Miles de hojas que vienen del mismo origen... Las ramas se mueven, el viento sopla, el sol cambia de posición... Las sombras varían su ángulo... Tú observas el verdor panorámico que enmarca tu vista... Una hoja que te protege sin tú notarlo, está allí, entre un manto que produce oxígeno... No se cae porque desea que la contemples... ¿La verás?...
Dinuel Sánchez Maldonado
12/2/2008
4:06pm
domingo, 6 de septiembre de 2015
sábado, 30 de mayo de 2015
Te mentí
N.G.
Te mentí
Te mentí, debo reconocerlo, no era fácil ocultarlo por más tiempo, la presión de haber mentido es indescriptible, no podía más… No era justo para ti que vivieras engañada con mis anteriores palabras, me sentí mal al hacerlo… Ahora no sé en que depararán mis acciones ni qué consecuencias acarrearán… Las he de asumir irremediablemente… Y aún así, he vivido mi pesar que me remordía por dentro… Usé un mecanismo viejo de juego de palabras que no acostumbro a aplicar, funcionó en ese momento pero a partir de allí comenzó mi pesar, hondo pesar… Me fue consumiendo sin estar consciente de ello y a la vez el sentimiento de culpa iba como bola de nieve… Pequé ante tu persona y me sentí vil… Todo eso lo cargaba como un grillete de peso infinito… Aquí, nuevamente tuve que recurrir de nuevo a las palabras, las que me permitieron cometer mi falta, ironía… ¡Qué grandes son las palabras! (conmigo)... Entonces, no queda más remedio que confesarlo, sacar eso que no supe decir a tiempo… Cobarde me siento por no decírtelo en persona, mi valor, devaluado y maculado ante ti…
Aquella vez que dije “me atraparon tus ojos”, no era cierto. Sí, así es. Cuando te vi, fui atrapado totalmente con la totalidad de ti, de lo que aprecié. Me dije ¿Qué está más bello, sus ojos, mirada, su boca, labios, su nariz, sus mejillas, sus pestañas, cejas, su sonrisa, voz, cabello, piel? No eran sólo tus ojos, fue la complejidad de tu simetría, no hallé una parte que luciera sobre otra, cuestión que rompió principios prefijados en mí. Un universo anhelado por descubrir, emoción sublime. Vibración especial resurgida, pensada extinguida. Al palpar tu mano, mi corazón avivó. Algo como lo que transmite la pintura La Creación de Miguel Ángel, al observarlo. Condenado he de estar por mi infame acto. Dejas huella en mí, abriéndote paso sin proponértelo realmente. Y yo, te mentí…
Dinuel Sánchez Maldonado
24/10/2007
12:15am
Te mentí, debo reconocerlo, no era fácil ocultarlo por más tiempo, la presión de haber mentido es indescriptible, no podía más… No era justo para ti que vivieras engañada con mis anteriores palabras, me sentí mal al hacerlo… Ahora no sé en que depararán mis acciones ni qué consecuencias acarrearán… Las he de asumir irremediablemente… Y aún así, he vivido mi pesar que me remordía por dentro… Usé un mecanismo viejo de juego de palabras que no acostumbro a aplicar, funcionó en ese momento pero a partir de allí comenzó mi pesar, hondo pesar… Me fue consumiendo sin estar consciente de ello y a la vez el sentimiento de culpa iba como bola de nieve… Pequé ante tu persona y me sentí vil… Todo eso lo cargaba como un grillete de peso infinito… Aquí, nuevamente tuve que recurrir de nuevo a las palabras, las que me permitieron cometer mi falta, ironía… ¡Qué grandes son las palabras! (conmigo)... Entonces, no queda más remedio que confesarlo, sacar eso que no supe decir a tiempo… Cobarde me siento por no decírtelo en persona, mi valor, devaluado y maculado ante ti…
Aquella vez que dije “me atraparon tus ojos”, no era cierto. Sí, así es. Cuando te vi, fui atrapado totalmente con la totalidad de ti, de lo que aprecié. Me dije ¿Qué está más bello, sus ojos, mirada, su boca, labios, su nariz, sus mejillas, sus pestañas, cejas, su sonrisa, voz, cabello, piel? No eran sólo tus ojos, fue la complejidad de tu simetría, no hallé una parte que luciera sobre otra, cuestión que rompió principios prefijados en mí. Un universo anhelado por descubrir, emoción sublime. Vibración especial resurgida, pensada extinguida. Al palpar tu mano, mi corazón avivó. Algo como lo que transmite la pintura La Creación de Miguel Ángel, al observarlo. Condenado he de estar por mi infame acto. Dejas huella en mí, abriéndote paso sin proponértelo realmente. Y yo, te mentí…
Dinuel Sánchez Maldonado
24/10/2007
12:15am
sábado, 14 de febrero de 2015
La camisa de rayas azules
Y.Y.V.V.
La camisa de rayas azules
Ella la portaba seguido. Le quedaba a la medida. Le lucía muy bien. Era de color azul. Sí, un color masculino-en el mundo occidental. Esta incongruencia de color y género no es común, pero cuadraba excelente con su imagen y su carácter temporal.
Rayas azules: de color índigo, azul celeste junto a un gris claro. Todas eran franjas horizontales. El ombligo, algunas veces, sufría de resfriado. La camisita apenas lo cubría. A esto, también se unía el tríceps y el bíceps. La camisita estaba hecha a la medida. Ella relucía con unos jeans azules, que le quedaban holgados. El cabello ocultaba el cuellecito de la camisa y el de ella. Un negro que coqueteaba con el índigo y la correa negra. El pardo oscuro de sus ojos jugaba con todos los matices. El blanco de sus ojos conversaba con los tonos bajos de los azules, el gris y el destello de sus dientes-que eran eléctricos. La piel externa acompasaba todos los ingredientes. Los unía, los armonizaba, y se integraba. No obstante, la piel interna del músculo más fuerte del cuerpo humano era la que atrapaba mi sentido del gusto que no podía escapar pero deseaba que el secuestro fuera perenne. Un rojo, se encargaba de invitarme a pasar por la puerta y encerrarme en se guarida magnética.
Con su voz, el azul de su camisa era el mar en el cual me ahogaría infinidad de veces y las franjas horizontales eran las olas que me empujaban, agitaban de un lado al otro.
Esta camisa (la verdad no sé si es camisa, franela o blusa) la describo lo más detalladamente posible no porque extrañe a su usuaria-obviamente parece que esto esta en duda- sino porque cuando nos dimos el último beso, ella portaba la camisa de rayas azules.
Dinuel Sánchez Maldonado
Ella la portaba seguido. Le quedaba a la medida. Le lucía muy bien. Era de color azul. Sí, un color masculino-en el mundo occidental. Esta incongruencia de color y género no es común, pero cuadraba excelente con su imagen y su carácter temporal.
Rayas azules: de color índigo, azul celeste junto a un gris claro. Todas eran franjas horizontales. El ombligo, algunas veces, sufría de resfriado. La camisita apenas lo cubría. A esto, también se unía el tríceps y el bíceps. La camisita estaba hecha a la medida. Ella relucía con unos jeans azules, que le quedaban holgados. El cabello ocultaba el cuellecito de la camisa y el de ella. Un negro que coqueteaba con el índigo y la correa negra. El pardo oscuro de sus ojos jugaba con todos los matices. El blanco de sus ojos conversaba con los tonos bajos de los azules, el gris y el destello de sus dientes-que eran eléctricos. La piel externa acompasaba todos los ingredientes. Los unía, los armonizaba, y se integraba. No obstante, la piel interna del músculo más fuerte del cuerpo humano era la que atrapaba mi sentido del gusto que no podía escapar pero deseaba que el secuestro fuera perenne. Un rojo, se encargaba de invitarme a pasar por la puerta y encerrarme en se guarida magnética.
Con su voz, el azul de su camisa era el mar en el cual me ahogaría infinidad de veces y las franjas horizontales eran las olas que me empujaban, agitaban de un lado al otro.
Esta camisa (la verdad no sé si es camisa, franela o blusa) la describo lo más detalladamente posible no porque extrañe a su usuaria-obviamente parece que esto esta en duda- sino porque cuando nos dimos el último beso, ella portaba la camisa de rayas azules.
Dinuel Sánchez Maldonado
1999
viernes, 21 de noviembre de 2014
Oír tu voz
Y.Y.V.V.
Oír tu voz
Al oír tu voz
Es una esperada sorpresa
Al oír tu voz
Mis párpados se contraen más
Al oír tu voz
Cesa el vacío de mi corazón
Al oír tu voz
Mi sangre comienza a fluir
Al oír tu voz
Mi ascenso es veloz
Al oír tu voz
Cruzo las dulces nubes
Al oír tu voz
Domino el horizonte
Al oír tu voz
Me poso en la cima del arcoiris
Al oír tu voz
Mi alma viaja ligera
Al oír mi voz
Sentirás mi amor entrar
Al oír mi voz
Fiel prisionero en ti viviré
Al oír mi voz
Sabrás celda mágica por qué de ti jamás escaparé
Dinuel
Sánchez
Maldonado
8:25PM
14/12/2000
Oír tu voz
Al oír tu voz
Es una esperada sorpresa
Al oír tu voz
Mis párpados se contraen más
Al oír tu voz
Cesa el vacío de mi corazón
Al oír tu voz
Mi sangre comienza a fluir
Al oír tu voz
Mi ascenso es veloz
Al oír tu voz
Cruzo las dulces nubes
Al oír tu voz
Domino el horizonte
Al oír tu voz
Me poso en la cima del arcoiris
Al oír tu voz
Mi alma viaja ligera
Al oír mi voz
Sentirás mi amor entrar
Al oír mi voz
Fiel prisionero en ti viviré
Al oír mi voz
Sabrás celda mágica por qué de ti jamás escaparé
Dinuel
Sánchez
Maldonado
8:25PM
14/12/2000
miércoles, 30 de abril de 2014
Tus labios
G.A.S.P.
TUS LABIOS
¿Qué esperan?
Los veo y me pregunto:
¿Por qué están lejos de los míos?
Apuesto que eres feliz con ellos
También quiero serlo...
No te los quedes, no me los niegues
No motives desesperes
Nubes de ensueño guardas en ellos
Y yo, viento deseo que corran,
suban, se carguen, transformen
Y vuelvan a formarse ante mí
Hablas y mis ojos se dirigen cónsonos
envueltos en su onda seductora.
Sonríes y un volcán efusivo
Lava mis senderos sedientos de tu recorrer...
¿Dónde separaron tus labios de los míos?
Sólo sé donde se unieron...
Quiero protegerlos de la resequedad del desengaño
Cobijándolos con fino amor de gran tamaño
¿Sabrán, sentirán tus labios que son deseados
Con el ardor del furor y
La suave y delicada textura de la ternura,
¿Ah, greciosura?
Dinuel Sánchez Maldonado
19/1/2008
4:12am
TUS LABIOS
¿Qué esperan?
Los veo y me pregunto:
¿Por qué están lejos de los míos?
Apuesto que eres feliz con ellos
También quiero serlo...
No te los quedes, no me los niegues
No motives desesperes
Nubes de ensueño guardas en ellos
Y yo, viento deseo que corran,
suban, se carguen, transformen
Y vuelvan a formarse ante mí
Hablas y mis ojos se dirigen cónsonos
envueltos en su onda seductora.
Sonríes y un volcán efusivo
Lava mis senderos sedientos de tu recorrer...
¿Dónde separaron tus labios de los míos?
Sólo sé donde se unieron...
Quiero protegerlos de la resequedad del desengaño
Cobijándolos con fino amor de gran tamaño
¿Sabrán, sentirán tus labios que son deseados
Con el ardor del furor y
La suave y delicada textura de la ternura,
¿Ah, greciosura?
Dinuel Sánchez Maldonado
19/1/2008
4:12am
domingo, 23 de febrero de 2014
Escape de un suspiro
M.J.B.R.
Escape de un suspiro
Sabaaana, Sabana, Sabana, Sabaaaana.¡Qué belleza!¡ Qué dulzura! Gran Sabana, La Gran Sabana. Tesoro que guarda lo más puro de la naturaleza. Inmensa, imponente. Verdor que enaltece la creación divina. Hermosa, única. Lugar donde viviesen Adán y Eva. Silueta encantadora que yace perenne en la mente de quien le conoce. Tímida y tierna. Paraíso cobijado en el regazo de la distancia. Murmullo mágico. Voz melódica del hálito de su vida. Intrigante, envolvente. Misterio que busca ser descubierto por un cómplice, eterno. Fragancia invitante. Atracción seductora que no consiente rehuída alguna. Armoniosa, palpitante. Simetría placentera para el poseedor de un corazón transparente, sencillo, apasionado. Elíxir celestial. Amor infinito que desconoce cualquier punto luego de la palabra Vida
Dinuel Sánchez Maldonado
26-3-2000
miércoles, 13 de junio de 2012
Estación
A.V.N.P.
Estación
(Ni
tropical ni templado)
La
verdosidad nos rodea con regularidad, sensación de nuestra esencia natural,
bendita la lluvia. Impulso que de nuevo genera más vida, oh frutos y flores de
infinitos colores. Al caminar, nuestros pasos se ven amortiguados por una
alfombra de hojas que asemejan olas, viva el viento. La claridad domina el
horizonte provocando un intenso vapor en la piel, calor de amor. Que tu mirada
sea el faro que guíe la ruta que tomó mi corazón al momento de saber que sí existe
un planeta de un deseado y único clima donde vivir, tú, mi estación.
3:40pm 27-7-2009 Dinuel
Sánchez Maldonado
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